A los cofrades marteños que esperan, con ilusión, una gala más. A los cofrades marteños que desean, con ilusión, la desaparición de una Gala llamada del Cofrade Marteño.
Ahora toca otro tiempo.
El cofrade, cuando se aproxima octubre, reclama ser oído para explicar sus innovaciones, sus desvelos, sus proyectos, pero, todo ello, debería estar encaminado en la reafirmación de su yo como hermano en Cristo. Con esto quiero decir que posiblemente nadie puede tocar físicamente a Dios, aunque haya quien para creer lo necesite, pero sí puede hacerlo cuando al acercarse a un hermano vea en él a Jesús, entonces podrá tocarlo, hablar , sentirlo, defenderlo, y en ese momento se dará cuenta que aunque no puedas tocar a Dios si puedes estar junto a su Hijo.
Alguien pensará que esta pequeña reflexión suena a homilía rayada, me es igual, porque para mí es una buena forma de empezar un nuevo curso cofrade, y seguro estoy que para mis siempre amigos Regidores de “El Claustro”, algún jugo le extraerán a estas palabras. Porque sepan ustedes que de alguna forma estos cinco cofrades nos alimentamos espiritualmente de las reflexiones particulares y que en muchas ocasiones, esa singularidad se convierte en lo que presentamos al cofrade marteño en una globalidad que queramos o no, nos une.
No debemos olvidar que la palabra cofrade no se refiere al capillita, ni al musiquero, ni al saca palios, ni a tantos atributos que se nos cuelgan a los tontos de capirote. El cofrade puede ser con orgullo y humildad todo eso y mucho más. Pero adjetivos que denotan al buen cofrade pudieran ser en un breve repaso: que no es falso, porque da la cara, no es veleto, porque su doctrina es su continuo aprendizaje de un mensaje, no tiene dos varas de medir, porque siempre lo miden a él, no es un sigue levitas porque defiende el Evangelio desde la ignorancia impuesta por otros, se abre las puertas que otros le cierran porque busca la luz de la Resurrección , soporta cómo las normas jerárquicas son negociables para unos y estrictas y cerradas para ellos, los cristianos de segunda, que por si no lo saben, es el cofrade.
Quiero decir todo esto porque me doy cuenta que en Martos hay grandes cofrades que sufren de forma anónima, con su hermano, porque en Martos hay cofrades que superan en caridad y amor cristiano a muchos de los sacerdotes que los quieren gobernar como cristianos, quiero decir esto porque en Martos la palabra cofrade toma todo el sentido que emana de ella misma, y quiero decir esto, porque esta humilde Tertulia debe rendir homenaje a ese manojo de personas que trabajan, viven y hacen feliz al que al lado tienen, y la única forma que sabemos hacerlo es con la VI Gala del Cofrade Marteño, que trabajo nos costará, pero ilusión no nos faltará cuando nos veamos rodeados de ese ser autentico llamado, cofrade.
Hubo quien nos enterró hace pocos días, otros nos enterraron nada más nacer, sinceramente de todos ellos hicimos caso omiso y los invitamos a convivir con nosotros. La prepotencia aún sigue formando parte del ser humano. A día de hoy ya nos quieren enterrar desde más altos sitios, aquí estamos, pero si lo consiguen que paguen ellos las pompas, que nos son pocas, porque la herencia que van a percibir es sólo un puñado de ideas para convivir con los cofrades, y eso no da dinero.
Quiero ensalzar la labor del cofrade desde su independencia pero no desde la obligación, quiero hacerlo desde el convencimiento de que formamos parte de la Iglesia pero sin ser la culpa de todo lo que pasa dentro de ella, somos Iglesia, Iglesia somos todos, pero como diría un buen amigo dominico del Santa Cruz La Real (Convento de Santo Domingo de Granada), “a partes iguales”.
El cofrade de nuestra ciudad se merece no sólo una Gala más, sino el reconocimiento de todo un pueblo, porque todos ganan y nadie pierde. Porque, ¿quién pierde con nuestra semana santa, con la cuaresma? Piensen en todos los que moramos en este pueblo y díganme ¿a quien le molesta, a quien hacemos daño, a quien ofendemos? Todo lo más, seamos un estorbo para progres de pacotilla que se escudan en un idealismo agnóstico que ni ellos mismos son capaces de definir, aprovechando eventos católicos para hacerse ver y buscando después puentes de semana santa para no trabajar, porque es fiesta, pues que vayan al Congreso y propongan que se quiten, pero a cambio de trabajar, verán ustedes como eso no les interesa. Hipócritas que se escudan en el odio. Un motivo más para una sexta Gala.
Y uno más, aun a sabiendas de que el cofrade no es patrón de nada dentro de la Iglesia, a pesar de que el cofrade dentro de ella no está bien cuidado, siendo conscientes de que somos la última carpeta en jerárquico despacho, sabiendo que nuestras audiencias se hacen esperar más que soportar, y aun aceptando que sólo somos un elemento que puede aportar algún elemento que haga subir el activo, somos defensores a ultranza de nuestra fe, somos cruzados ante la cantidad de mentiras que actualmente se están derramando encima de la Iglesia, somos protectores de una jerarquía que no nos tiene en cuenta, ensalzamos la labor de nuestros misioneros y misioneras que están dando la vida por el hermano pobre, apuntamos que la mayor obra social la hace la Iglesia y no el estado, con la diferencia que nuestra Iglesia no hace propaganda de su labor, el Estado sí, oímos, leemos y analizamos con cinco sentidos los que nuestros Santos Padres nos quieren transmitir en sus encíclicas, en sus discursos y en sus desplazamientos, nos dejamos ver con humildad, pero nuestra voz siempre es silente y aún así nos seguimos llamando cristianos, pero cofrades.
Hay muchas razones para celebrar una Gala más, ¿la última? Podremos decirlo, pero quien dispone será el que dictamine en esta cuestión. Por nuestra parte intentaremos hacerla con el mismo cariño que se han hecho todas, pero con más experiencia, no nos dan miedo los errores y las críticas porque acostumbrados estamos a ellos. El cómo discurrirá es pronto para decirlo y no es a mí a quien corresponde explicarlo, lo único que puedo adelantarles es que un nutrido grupo de cofrades nos daremos cita (D.m) el día 29 de Octubre al anochecer en nuestro Teatro, para conocernos más en la VI Gala del Cofrade Marteño 2011.